LA FEDE DEL CHE...

En los bancos de las escuelas y las universidades, en el cotidiano trabajo de fabricas y comercios, en el duro oficio de labrar la tierra, en las plazas, esquinas, bares y fiestas, en las tribunas y murgas decimos: PRESENTE.
Somos miles de jovenes que damos la cara por la Argentina que queremos.Somos comunistas porque vamos abrazados con el futuro, en busca de la liberacion nacional. Somos opositores a la sociedad capitalista que no tiene perspectivas para los jovenes y solo nos ofrece desilusion y explotacion. Somos duros contra el imperialismo. Por eso, estamos firmes Con Chavez y Fidel...
POR MAÑANAS DE SOL Y SOCIALISMO
SUMATE A LA FEDE!
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miércoles, 20 de abril de 2011

Desaparecio Victor Martinez, testigo en causa de lesa humanidad.

fuente ANRED.

Desde el lunes 18 de abril al mediodia se encuentra desaparecido Victor Martínez, testigo clave en la causa que investiga la muerte de Monseñor Ponce de León obispo de San Nicolás, ocurrida el 11 de julio de 1977. El principal investigado es el ex teniente coronel Fernando Saint Amant, hoy procesado pero en libertad. Ayer martes se presentó un habeas corpus y organizaciones de Derechos Humanos convocan hoy, miércoles 20, a concentrarse a las 17 frente a Tribunales Federales de Rosario.

Martínez en su declaración , fue claro en acusar directamente a quien era el jefe del Batallón de San Nicolás en 1976, coronel Saint Aman. El denunciante se encontraba exiliado en Israel y resolvió volver al país para declarar.

El caso Ponce de León guarda notables similitudes con el de Moñseñor Enrique Angelelli ya que al igual que el obispo riojano, Ponce de León murió tras un misterioso accidente automovilístico, a la altura de la ciudad de Ramallo, cuando se dirigía a Buenos Aires.

De acuerdo a testimonios de quienes lo conocían, el obispo recibía constantes amenazas de muerte en las que le decían que “de julio no pasaba” y lo habían perseguido e insultado en la calle.

Distintos testimonios señalan también que Ponce de León tenía información del asesinato de los curas palotinos que iba a presentar en la Nunciatura el mismo día de su muerte. En la ciudad de San Nicolás se lo conocía como Monseñor Ambulancia “porque recogía todos los heridos”.

Era pública su preocupación por sacerdotes de su diocesis y de otras, así como por presos políticos y desaparecidos, a tal punto que tuvo duros enfrentamientos con los militares del cuartel de San Nicolás.

NO VAMOS A PERMITIR OTRO JULIO LOPEZ.
APARICION CON VIDA YA!

lunes, 14 de febrero de 2011

Gatillo facil y movilizacion popular en Baradero

Baradero es una linda ciudad de unos 35.000 habitantes, que promociona su ribera sobre el Paraná, sus estancias y su tranquilidad pueblerina como destino de miniturismo bonaerense. Desde 2007 es gobernada por el kirchnerista Aldo Carossi, personaje de esos que los medios llaman “polémico” por la multiplicidad de denuncias que lo vinculan con actividades no muy legales, y su destemplada lengua. Hace poco, por ejemplo, calificó de “faloperos” a los dirigentes locales de la oposición.

En Baradero hay “vecinos ilustres”, como el comisario Osvaldo Somohano, de pasado procesista, amigo íntimo del subcomisario Luis Abelardo Patti, y jefe de la policía bonaerense en épocas del gobernador peronista Antonio Cafiero. Somohano mostró que perpetúa su progenie cuando su hijo Gastón, policía federal, dirigió hace unos años la partida que torturó a Ezequiel Demonty tirándolo a las aguas del Riachuelo.

Y en Baradero también hay policía. Como el oficial Gonzalo Capp, que el 12 de febrero asesinó por la espalda a Lucas Rotella, de 19 años. Lucas iba en moto y no llevaba casco. Como no se detuvo para ser sancionado, el policía usó su escopeta, cargada con cartuchos de postas de plomo, y le disparó dos veces. Buena puntería y relativamente corta distancia, porque cada cartucho suele tener 9 perdigones. Los forenses contaron 18 heridas en la espalda del muchacho, o sea que embocó todos, y estaba lo suficientemente cerca como para que no se dispersaran más allá del cuerpo del chico.

El caradura del intendente, mientras usaba términos como “hecho aberrante” para no comprometer su futuro político, dijo cosas como que: “nadie puede establecer cuáles son las razones que llevaron al policía a terminar con la vida de este chico”, y se despachó con una parrafada sobre la “problemática fundamental de que los chicos no usen casco”... De cómo usa la policía sus escopetas no se quejó...

Como en marzo del año pasado, cuando los adolescentes Giuliana y Miguel fueron embestidos deliberadamente por un inspector municipal porque no se detuvieron en un control de tránsito, buena parte de los vecinos, en especial jóvenes, se movilizaron a la comisaría, que fue apedreada, y quemaron gomas mientras cortaban la calle.

Rápido de reflejos, el comisario Paggi, jefe de la bonaerense, voló a Baradero para entrevistarse con la familia Rotella, a la que le arrancó -vaya a saber con qué promesas- el “compromiso de no realizar marchas para no enardecer el ánimo de los baraderenses”. Como decíamos más arriba, gatillo fácil, asistencia a la víctima y cooptación: todo por el mismo precio.


fuente: ANRED.

viernes, 7 de enero de 2011

Un amasijo de bólidos contaminantes

Por Alfredo Montenegro (especial para Agencia Walsh)

Todo el día bajo el sol de enero, parapetado en una curva esperando el momento. Entonces avanza un indescifrable bólido, un amasijo de brillantes hojalata sin fronteras

Y ya pasaron, un cacho de tierra quedó aflojada y en el aire buscando su lugar, mientras hectáreas ya son terrones aplastada por toneladas de hierros que las sellaron con el aceite derramado. Esa es la sponsoreada magia del impactante Rally que impacta contra la naturaleza en una muestra del poderío de la industria automotriz, el negocio de la tele y anunciantes varios.

"En campos de la zona, donde hubo sequía de tres años, una pisada de 60 centímetros de ancho y 5 de profundidad, tardará entre 15 ó 20 años, en reponerse", decía Susana Lara, de la Consejo Asesor Indígena (CAI), tras recorrer la zona de la línea sur rionegrina por donde transitó el rally 2010. Pero, las protestas y críticas en territorios patagónicos y Mendoza influyeron que el recorrido cambiara y se extendiera al norte.

Lo demás es cotillón, pasadas las fiestas de fin de año, y hasta que venga carnaval, parece que el rally vino a llenar un vacío informativo. Cifras de autos, motos, camiones, pilotos y espejitos de colores retrovisores tapan la otra información sobre el negocio de un show en el que el gentío sólo puede ser espectadores o consumidores.

Voces santafesinas

"Exigimos públicamente una evaluación del impacto ambiental que provoca el rally porque nunca se publicó un informe previo o posterior a estas carreras. Puede ser que nunca los hayan realizado", dijo Luis Carreras, vicepresidente del Centro de Protección a la Naturaleza - (CeProNat), de la capital santafesina.

"El llamamiento lo hicimos en todo el país porque pasará sobre zonas frágiles, donde tras los anteriores rally nunca hubo una remediación de los daños ocasionados, a pesar de que los organizadores se dicen líderes del ambientalismo. Quizás Santa Fe sea una de las menos afectadas al ser recorrida en la región del mar de la soja, en el sur provincial", explica el ambientalista que desde hace 30 años trabaja en la entidad que "lucha por una mejor conservación del ambiente".

"Además, no dicen por donde correrán y hay regiones que nunca fueron transitadas y que albergan reservas naturales o yacimientos arqueológicos", indicó Carreras a Redacción Rosario.

También explicó que el pedido surgió luego que "el Defensor del Pueblo de la Nación advirtiera que los estudios de impacto ambiental de las ediciones anteriores de la competencia, no fueron realizados con el rigor que requiere la normativa vigente y que muchos, además de afectar regiones, no fueron correctamente remediados".

En ese sentido, el organismo nacional había señalado: "La falta de rigor conlleva una ausencia de evaluación adecuada, pone en riesgo las nacientes cordilleranas de diversas cuencas hídricas del país (superficiales o subterráneas), los ecosistemas de zonas áridas de alta fragilidad, los glaciares, la sanidad animal y vegetal del país, así como los compromisos internacionales asumidos en la lucha por la preservación de la biodiversidad y contra la desertificación del suelo, por citar y enumerar alguno de ellos".

También se resaltó que los Estados de "Argentina y Chile-, así como los representantes de los gobiernos provinciales, son responsables de brindar seguridad al público, preservar el ambiente cumpliendo mandatos constitucionales y acuerdos internacionales, y señalar y verificar las medidas de remediación concretas luego del paso de los vehículos de características especiales que forman parte del rally". Carreras resaltó que en otras ediciones del Rally, los problemas se relacionaron con "el manejo de residuos peligrosos y la falta de reparación de caminos, llegando incluso a multarse a la empresa organizadora por tal proceder".

Agregó que el informe de la Defensoría se basó en documentación de la Secretaría de Medio Ambiente de la Nación, de organismos provinciales, la Secretaría de Turismo y del Consejo Federal del Medio Ambiente.

Por otro lado, dijo que la responsabilidad no es sólo de los gobiernos sino "también de los patrocinadores, proveedores, auspiciantes, difusores, medios colaboradores, federaciones deportivas y asociaciones. La mayoría de estas empresas tienen programas de Responsabilidad Social Empresarial donde se comprometen ante sus accionistas y el público a cumplir, entre otros parámetros, con normativas que no supongan impactos ambientales de sus productos o de sus acciones".

"Es el medio ambiente, estúpidos", advirtió el chaqueño escritor Mempo Giardinelli en una nota publicada en Página 12. Mientras algunos aquí están chochos con ser "elegidos" para vivir la carrera, recuerda que "fue prácticamente expulsada de Europa y de Africa, y que Francia exigió incluso que se le quitara el nombre de su capital. Salvo aquí, el mundo entero sabe del desprestigio de un "espectáculo, que no es más que la aventura de unos pocos privilegiados, que ha producido ya más de 50 muertes y que por doquier deja desastrosas consecuencias ambientales".

Tras no poder recorrer Europa y EE.UU, por las críticas de ecologistas, como sucede a menudo, miraron al sur, donde el Giardinelli resalta: "aquí hay rentabilidad, cero rigor ambiental y funcionarios con reputación de coimeros. Y encima, el cholulismo del poder y de los medios les facilita conseguir subsidios estatales, de manera que buena parte del enorme costo lo terminan pagando los contribuyentes depredados".

Alfredo Montenegro, Rosario, enero de 2011

fuente: ANRED

rio, 2 de enero de 2011

domingo, 5 de diciembre de 2010

¿DERECHOS HUMANOS?

Extraido de ANRED.ORG
Fuente INDYMEDIA - PUEBLOS ORIGINARIOS

Por Darío Aranda

El diaguita Javier Chocobar fue asesinado en Tucumán el 12 de octubre de 2009. Sandra Juárez, campesina santiagueña, murió el 13 de marzo de 2010 cuando enfrentaba una topadora. El qom Roberto López fue asesinado el 23 de noviembre cuando la policía de Formosa reprimió un corte de ruta donde se reclamaba por tierras ancestrales. El gobernador Gildo Insfrán es aliado incondicional del Gobierno Nacional. Quizá por eso ningún funcionario del Gobierno cuestionó la represión al pueblo originario. Al contrario: el jueves al mediodía la presidenta Cristina Fernández de Kirchner compartió una videoconferencia con Insfrán, transmitida en directo por Canal 7. Abundaron las sonrisas y felicitaciones por la inauguración de una obra eléctrica. Ninguna mención hubo sobre el asesinato. En ese mismo momento, en la comunidad indígena se daba sepultura a Roberto López y el discurso gubernamental de defensa de los derechos humanos entraba, quizá como nunca antes, en el mundo de la hipocresía.

“Este Gobierno no reprime la protesta social”. Lo dijo el ex presidente Néstor Kirchner infinidad de veces. Lo repitió (y repite) la Presidenta, ministros, legisladores. Siempre fue una afirmación cuestionada por sectores sociales de izquierda y siempre fue, también, la bandera de los intelectuales orgánicos del kirchnerismo. Ningún intelectual o periodista que apoya este Gobierno denunció el asesinato y la directa vinculación del gobierno nacional. Algunos, los menos, llegaron hasta Insfrán. Pero no a la responsabilidad de la Casa de Gobierno.

Gildo Insfrán fue vicegobernador de Formosa entre 1987 y 1995. Ese último año asumió la gobernación, cargo que mantiene hasta la actualidad. Veintitrés años en el poder provincial. Nada que envidiar a los gordos sindicales. Insfrán apoyó a Menen, a Rodríguez Saa y a Duhalde. Y fue de los primeros gobernadores en respaldar a Néstor Kirchner. Sobrevinieron siete años de apoyos mutuos.

Dentro de los espacios indígenas de Argentina, Formosa es vista como uno de los paradigmas de la represión y hostigamiento permanente. Desde hace décadas las comunidades y organizaciones sociales denuncian el régimen, que muy poca difusión tiene en los medios de tirada nacional. “Exigimos respeto” es el título de la investigación de Amnistía Internacional sobre la situación de los pueblos originarios de Formosa, donde describe la violación sistemática de derechos humanos, el despojo de territorios ancestrales, la pobreza estructural y un aparato político-estatal que margina y coacciona a los pueblos indígenas. Durante dos años Amnistía trabajó junto a comunidades originarias de la provincia y comprobó la violación de derechos constitucionales, omisiones del derecho internacional, maltrato y discriminación institucional, y coacciones propias de la dictadura militar: seguimientos policiales intimidatorios, amenazas anónimas y secuestro de personas. “El gobierno provincial no sólo ha contribuido a la violación de derechos, sino también a reforzar la situación histórica de discriminación, exclusión y pobreza de las comunidades indígenas”, afirma Amnistía.

La Jefatura de Gabinete, el Ministerio de Justicia, el Ministerio del Interior y el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (dependiente de Desarrollo Social) recibieron la investigación de Amnistía. Nada hicieron.

En abril de 2009, y durante un prolongado corte de ruta, indígenas del Pueblo Wichi también murieron en la ruta formoseña. María Cristina López, de 22 años, y Mario García, de 48. Ambos pedían lo mismo que la Comunidad La Primavera, respeto a sus derechos (consagrados por frondosa legislación nacional e internacional) y, sobre todo, exigían territorio. Murieron de mezcla de hambre, frío y enfermedades curables en centros urbanos. Los medios nacionales no dieron cuenta de esas muertes. Muchos menos el gobierno nacional.

Cuando se trata de pueblos indígenas se ejercita un doble estándar: los derechos humanos son para sectores urbanos, medios y, en lo posible, blancos. Esa discriminación la denuncian desde hace años los pueblos originarios, pero tuvieron que contar con una “voz autorizada” para amplificar su pesar: “El genocidio indígena está invisibilizado por una cuestión de clase social y de etnia”, afirmó en 2008 el juez de la Corte Suprema de Justicia Raúl Eugenio Zaffaroni. Y retrucó: “En la última dictadura militar se avanzó sobre un sector de clase media activo en política, inclusive con un segmento universitario. Por ello se lo reconoció fácilmente como genocidio. Todo depende del sector social que sufre la represión y de su capacidad para hacerse oír en público”.

Chocobar, Juárez y López, sólo tres de una larga lista, no eran clase media urbana. Sus muertes no cuentan (para muchos sectores) como violación a los derechos humanos.

Luego del asesinato de Mariano Ferreyra, oficialismo y oposición se tiraron culpas sobre quién cargaría con la muerte y el costo político. La clase política y la corporación periodística tiraron pescado podrido según su conveniencia. Todos querían despegarse de José Pedraza. Luego de la represión formoseña nadie del oficialismo necesitó esbozar una diferencia. Asumen, y actúan en consecuencia, que el kirchnerismo es Insfrán, que Insfrán es el kirchnerismo. Y que el costo político y social del asesinato indígena no se asemeja a otras muertes. Un indígena no es comparable, creen, con María Soledad Morales, Carlos Fuentealba, Darío y Maxi. Un asesinato indígena pareciera no tener costos políticos.

Sin embargo, la complicidad de Cristina Fernández de Kirchner con Gildo Insfrán no es la mayor responsabilidad con la que debe cargar el kirchnerismo. Las causas profundas de la represión a los pueblos originarios y las comunidades campesinas es el modelo extractivo: monocultivo de soja, minería a gran escala, monocultivo de árboles, agrocombustibles y el avance de la frontera petrolera son políticas de Estado. El menemismo creó la ingeniería legal para esas industrias, y el kirchnerismo es la continuidad y profundización de ese modelo extractivo.

Sólo dos ejemplos concretos: el monocultivo de soja y la minería nunca antes crecieron tanto como en estos últimos siete años. Nunca antes se usaron tantos agroquímicos, se desmontó y se explotó recursos naturales como en la última década. Y el avance de estas industrias implica el avasallamiento de las poblaciones rurales pobres, con la violación de derechos humanos a cuesta.

En la Argentina, y también en el continente, el modelo extractivo avanza y se fortalece con el apoyo de los gobiernos provinciales y nacional.

Los pueblos indígenas y campesinos tienen múltiples diferencias, pero una gran coincidencia: la necesidad del territorio, y el convencimiento para defenderlo. La conflictividad rural es una consecuencia lógica, y la represión es la respuesta estatal y privada a esa resistencia.

Salta, Misiones, Santiago del Estero y Chaco no tienen mucho que envidiar a Formosa en cuanto al tratamiento represivo de campesinos e indígenas. Todas provincias alineadas con el gobierno nacional. Al igual que San Juan y La Rioja, donde la represión recae sobre asambleas socioambientales que rechazan la minería. La oposición también hace lo suyo: Neuquén, Río Negro y Chubut siguen el ejemplo represivo de Formosa y tampoco merecen la crítica de la Presidenta.

La muerte de Néstor Kirchner fue el hecho que motivó a intelectuales y periodistas para repasar y remarcar las justas medidas que el Gobierno tomó en favor del pueblo.

El asesinato de Roberto López, originario del Pueblo Qom, debiera ser (al menos para quiénes dicen estar del lado del pueblo) el momento justo para denunciar la violación de derechos humanos y, sobre todo, la complicidad política que ocasiona esos asesinatos.

Optar por el silencio es muy parecido a decir que los pueblos originarios “algo habrán hecho”.

martes, 2 de noviembre de 2010

Mariano Ferreyra ¡PRESENTE!

Reproducimos la crónica de la concentración del lunes 25 frente a la Embajada argentina en Madrid

Extraido de: ANRED

Fuente: Nodo50

Mariano Ferreyra ¡presente! ¡Compañero, no te olvidamos!

El miércoles 20 de octubre fue asesinado Mariano Ferreyra en Argentina. El gatillo lo apretó uno de los tantos mercenarios que son financiados por las autoridades políticas en este país, las que no quieren que las personas luchemos por nuestros derechos, que peleemos por mejoras en nuestros puestos de trabajos y en nuestras vidas, que salgamos a las calles a defender nuestra libertad.

Ante todo anhelan el miedo, nuestro miedo, que él se apodere de nosotros y que nos inmovilice. Por ello al grupo que se dirigía a cortar las vías lo esperaba otro, una patota sindical, los matones a sueldo. Y por ello a éstos últimos los custodiaba la Policía. Y por ello, cuando los asesinos disparan y matan a Mariano, los cerdos guardianes miran para otro lado; fueron los compañeros los que pararon a una ambulancia que por allí pasaba y subieron a los heridos de bala.

Desde que me enteré del asesinato de Mariano no consigo dejar de pensar en el hecho. Me pregunto hasta qué punto puede llegar la devaluación de nuestras vidas. Me pregunto hasta qué punto somos capaces de permitirlo, qué tiene que ocurrirnos para que nos demos cuenta de que mañana Mariano puedo ser yo, o podés serlo vos. En la tarde del pasado lunes 25, la convocatoria popular en repulsa al asesinato de Mariano Ferreyra, me llevó, junto a otras compañeras y compañeros, a las puertas de la embajada argentina en Madrid.

Éramos pocos los que nos concentramos a las puertas del edificio del barrio de Salamanca, pero nos hicimos oír. Los funcionarios de la embajada querían un petitorio por escrito: la hermana de Mariano les entregó una foto bien grande en un cartel que decía: "Justicia por Mariano Ferreyra". Los mismos funcionarios también dijeron que no tenían noticia de que ella había estado allí buscando una respuesta la semana pasada. Nadie sabía nada; nadie tenía noticia de nada. ¿Sabrían tal vez que en cada provincia de Argentina se movilizaron miles y miles de personas condenando esta muerte?

Mezclada entre tristeza y rabia vuelve a mi pecho la pregunta: ¿qué tiene que ocurrir para que nos demos cuenta de que mañana Mariano puedo ser yo, o podés serlo vos? ¿Dónde están las personas, esas que son capaces de ponerse en el lugar del otro? ¿Dónde queda la solidaridad, ese apoyo mutuo tan necesario en estos momentos tan duros? ¿Por qué no estuvieron presentes?

La vida es lo único de lo que realmente podemos decir que somos dueños. De nuestra vida. Y cuando le arrebatan la suya a una persona, en este caso tan combativa, no deberíamos quedarnos en casa, tendríamos que salir a la calle, a nuestro espacio, a gritar que condenamos esa atroz violencia, que ante el deseo de silenciarnos nosotros vamos a tomar la palabra.

Nuestras palabras de ayer por la tarde fueron por vos, Mariano, por tu ardua lucha, porque no te olvidamos ni te olvidaremos. Porque, como vos, sabemos que la lucha es el único camino hacia nuestra libertad y en cada paso que demos allí estarás con nosotros.

¡MARIANO FERREYRA, PRESENTE!